Los secretos de la dieta mediterránea

Fruit Veg

Hola deportistas 🙂

Hoy quiero compartir este interesante artículo de Sanitas

¿Qué es exactamente la dieta mediterránea y cómo ejerce este efecto espectacular?

La dieta mediterránea no es un régimen ni un programa dietético específico, sino un conjunto de hábitos alimentarios que siguen tradicionalmente los habitantes de las regiones mediterráneas.

Al menos 16 países bordean al mar Mediterráneo y los hábitos alimentarios varían de un país a otro en función de la cultura, el origen étnico y la religión. Pero hay una serie de características comunes a todos ellos:

  • Un elevado consumo de frutas, verduras, patatas, legumbres, frutos secos, semillas, pan y otros cereales.
  • El uso del aceite de oliva para cocinar y aliñar.
  • Cantidades moderadas de pescado, pero poca carne.
  • Queso graso y yogures enteros en cantidades de bajas a moderadas.
  • Un consumo moderado de vino, generalmente con las comidas.
  • La utilización de productos frescos, locales y de temporada.
  • Un estilo de vida activo.

Colorful Fresh Group Of Vegetables And Fruits

Protección contra las enfermedades crónicas

La conservación se define generalmente como el método empleado para preservar un estado preexistente o para prevenir posibles daños debidos a la acción de agentes químicos (oxidación), físicos (temperatura y luz) o biológicos (microorganismos). La conservación de los productos alimenticios ha permitido al hombre disponer de alimentos desde una cosecha hasta la siguiente.

En un estudio reciente, se clasificó la dieta de más de 22.000 personas residentes en Grecia según su adecuación a la dieta mediterránea en su versión tradicional griega. A lo largo de los cuatro años que duró el estudio, se observó en estas personas que cuanto más se acercaba su dieta a la tradicional, menor probabilidad tenían de morir de enfermedades cardiacas o cáncer, con una protección aún mayor en el caso de las primeras.

En un estudio reciente, se clasificó la dieta de más de 22.000 personas residentes en Grecia según su adecuación a la dieta mediterránea en su versión tradicional griega. A lo largo de los cuatro años que duró el estudio, se observó en estas personas que cuanto más se acercaba su dieta a la tradicional, menor probabilidad tenían de morir de enfermedades cardiacas o cáncer, con una protección aún mayor en el caso de las primeras.

En general, las personas que más de cerca seguían la dieta mediterránea mostraron una probabilidad menor en un 25% de fallecer durante el periodo del estudio. Este resultado hace suponer que la longevidad de quienes siguen la dieta mediterránea de forma estricta es mayor que la de quienes no lo hacen.